Consolidada como un punto de encuentro clave para productores de este manjar que tanto tiene para enaltecer al vino, será un simposio de marcas, emprendedores y amantes del chocolate.

“Esta es la edición más ambiciosa en la historia de La Chocolaterie. El hecho de superar los 120 expositores confirma el crecimiento de un espacio que conecta a toda la industria, del productor al consumidor”, destacan desde la organización.
La feria reunirá este año a más de 120 expositores, en la que será la edición más grande de su historia. Las entradas se encuentran en venta general a $15.000 y también podrán adquirirse en boletería durante los días del evento.

Chocolate y Mundial: una edición atravesada por la emoción
Este año, La Chocolaterie presentará una edición especial con impronta mundialista. La feria se realizará de 10:30 a 19:00 h ambos días, generando una gran previa para el tercer partido de Argentina en la fase de grupos frente a Jordania, que se jugará el sábado 27 por la noche. “El Mundial es contexto, pero también es emoción. Y el chocolate tiene ese mismo lugar: aparece en la previa, en el encuentro y en lo que se comparte. Unimos las dos pasiones que más nos movilizan: el chocolate y el fútbol, porque ambos se viven con la misma intensidad”. destacan desde la organización.

El espíritu mundialista atravesará toda la feria con lanzamientos, ediciones especiales y productos creados para la ocasión. Entre ellos se destacan la tableta “Scaloneta” de La Fille des Chocolats, una pelota de chocolate tamaño real de Thionis Chocolates, brigadeiros albicelestes de Chocolateau, medallas y copas de chocolate de Momentos de 10, la Donut Celeste de Donut Time, cookies inspiradas en la Selección Argentina, figuras de chocolate temáticas, palitos helados celeste y blanco y diversas cajas y packs diseñados para acompañar los partido.

La Chocolaterie reunirá desde propuestas clásicas hasta algunas de las expresiones más innovadoras de la chocolatería contemporánea. Chocolate por la noticia ! y a brindar mañana!
Maridaje entre vinos y chocolate
Más allá de ser dos productos exquisitos y asociados al buen comer, el vino y el chocolate han sido históricamente grandes compañeros. Por la versatilidad que ambos alimentos ofrecen, un aspecto fundamental al momento de combinarlos es tener en cuenta ciertas características que distinguen a cada uno de ellos.

En primer lugar, debemos saber que -al igual que el vino- el cacao presenta aromas frutales o florales que pueden ser realzados u opacados por las notas de los tintos, blancos y espumantes. Por eso, al momento de combinarlos es fundamental optar por chocolates de alta calidad en los que resalten los descriptores típicos de su terruño de origen, tal como sucede con el vino. En este sentido, las mejores zonas de cultivo son aquellas aledañas a la línea del Ecuador en América, África y Asia, porque el árbol de cacao necesita para desarrollarse correctamente una temperatura media anual de 25°C acompañada de una humedad constante.
Ambos alimentos son muy versátiles, por lo tanto, lo más importante al momento de maridarlos es tener en cuenta ciertas características que definen el carácter de cada uno de ellos. Para lograr una combinación exitosa, existen dos tips muy simples y útiles:
- Dulzura y amargor:La dulzura del vino siempre debe ser igual o mayor que la del chocolate para no percibirlo muy amargo en boca.
- Intensidad y cuerpo: Cuanto más intenso sea el chocolate, más cuerpo debe tener el vino.
Así, acompañar un Malbec de impronta dulce con un chocolate amargo de sabor intenso da como resultado un maridaje perfecto, mientras que intentar acompañar ese mismo chocolate con un blanco seco, aromático y de acidez punzante no resultaría en una experiencia muy agradable.
Sugerencias para sentarse a disfrutar
La mejor forma de maridar vinos y chocolates comienza por probar los dos por separado para percibir todos los matices de cada producto y su expresión de sabores. Posteriormente, para combinarlos es recomendable cortar un trozo de chocolate y colocarlo en la lengua hasta que su textura se derrita levemente; una vez que esto suceda, beber un sorbo de vino. Así, ambos se amalgaman en la boca y podremos percibir cómo realzan mutuamente sus sabores.
- Amargo o negro (de 70 a 100%)
Los chocolates amargos y semiamargos son grandes compañeros de los vinos más corpulentos, especiados y con notas tostadas en nariz y boca provenientes del añejamiento en roble. Si bien los Cabernet Sauvignon armonizan muy bien, también es una buena idea optar por un Merlot con crianza en madera como un Merlot o un tinto fortificado tipo Oporto. Cualquiera de estas opciones realza el equilibrio entre los sabores del vino y el chocolate en un maridaje inmejorable.
- Con chocolate con leche
Tanto para el chocolate con leche como para las tortas y postres a base del mismo, como la marquise o la mousse, lo más adecuado es optar por un Pinot Noir, fresco, de cuerpo liviano y con predominancia de aromas a frutos rojos maduros.
Asimismo, para un chocolate o un postre con frutas también es buena idea experimentar con algún espumante dulce que aporte su acidez punzante y la textura de sus burbujas. Al igual que sucede con el chocolate amargo, una combinación más clásica para el chocolate con leche es un tinto dulce, que permite realzar el sabor de ambos productos en un maridaje por afinidad.
- Con chocolate blanco
Al ser elaborado con manteca de cacao, el chocolate blanco suele ser más dulce y untuoso en boca que el negro. En este caso, los tintos fortificados o los Moscatos resaltan su cremosidad, mientras que el chocolate destaca el carácter frutal de estos vinos dulces. Para experimentar un maridaje más atrevido, también es posible optar por un Chardonnay untuoso y ancho, con crianza en roble. Otra alternativa es probar con un tinto más potente, con taninos pronunciados y una mayor graduación alcohólica; en este caso, es interesante percibir cómo los taninos son suavizados por la dulzura intensa del chocolate blanco.
Asesoramiento: Bodegas Bianchi