DIA INTERNACIONAL DE LAS BURBUJAS

5 curiosidades del vino espumoso

Símbolo de sofisticación urbana si los hay, nación en el campo, se destacó por su ¨explosivo¨ carácter y hoy se bebe sólo y como base de los tragos más emergentes.

Hace uno pocos días , más concretamente , el cuarto del mes de Octubre se celebró mundialmente el día del Champagne, que proviene de esa región francesa, ubicada a 200 km de Paris. Cada cuarto viernes de octubre, el mundo brinda con una de las bebidas más glamorosas y festivas: el espumoso, tal es su forma correcta de nombrarlo ya que para que sea considerado Champagne debe provenir de esa región devenida hace años en una AOC ( Apelación de Origen Controlada). Restaurantes y viñedos de todo el mundo promueven acciones para honrar esta bebida de renombre mundial.

  • El mal llamado Champagne

Su historia lo ha convertido en uno de los vinos más famosos, es por ello que su día sirve también para que todos los espumosos del mundo, que no pueden denominarse Champagne, también celebren. Como el Cava , de España, o el Prosseco, de Italia.  El originario, Champagne, proviene de una región reconocida mundialmente por ser una de las que mejor y más vino producen. Sus principales viñedos están ubicados en el valle del Marne, la montaña de Reims, la Cote de Blancs, y en los alrededores de Epernay y Reims; capital de la región. El prestigio del Champagne parte de una regulación. Un sistema de Apelación de Origen Controlada (AOC) que sigue el principio de la demarcación de territorios vitivinícolas según criterios geográficos para garantizar la calidad del vino.

La diferencia principal es que espumante es un término general para cualquier vino con burbujas, mientras que Champaña (o Champagne) es un tipo específico de espumante que solo se produce en esa región y siguiendo normas  estrictas sobre las uvas utilizadas (Chardonnay, Pinot Noir, Pinot Meunier) y el método de elaboración (Método Tradicional). Solo los vinos originados en la región de Champagne bajo estrictas regulaciones pueden llevar ese nombre en la etiqueta.

Otros  espumantes, al no estar limitados por esta denominación de origen, pueden producirse en cualquier parte del mundo y con diversas variedades de uva y métodos de elaboración.

Según la legislación europea, el Champagne debe cultivarse, fermentarse y embotellarse a menos de 160 kilómetros de esta histórica región. Esto explica que en Francia haya vinos espumosos que llegan al mercado con otros nombres como Cremant o Mosseux. Hay que tener en cuenta que Champagne está a la altura (latitud) de El Calafate, del norte salteño argentino, por eso son vinos de colores pálidos y poca madurez.

  • La fama de Dom Pierre Perignon

Cuenta la leyenda que el monje Dom Pierre Pérignon, a cargo de la bodega, empezó a escuchar estruendos en la cava. Eran botellas que, por causa de las “atípicas”; altas temperaturas primaverales, comenzaron a refermentar (por la acción de las levaduras que asimilan el azúcar y lo convierten en alcohol), pero también en gas carbónico denro de la sbotellas. Por lo tanto, la presión ejercida por esas burbujas surgidas involuntariamente, provocaban los estallidos . Ante semejante e inesperado espectáculo, se dice que Dom Perignon, que a los 19 años ingresó a la orden benedictina en la Abadía de Hautvillers de Epernay, un pueblo dentro de región de Champagne en Francia, agarró una de esas botellas y, al degustar el vino dijo “estoy bebiendo estrellas”. Quedó maravillado y ese día entonces,  4 de Agosto de 1693, hace 332 años, quedó como un verdadero hito del vino. Su tarea consistía en supervisar la extensa producción de vinos del establecimiento, y fundamentalmente solucionar el problema de las burbujas que aparecían en unas cuántas botellas.

Como maestro bodeguero Dom Perignon sabía cómo elaborar vinos, aunque ni él ni nadie por aquel entonces podía explicar el por qué. Fue Louis Pasteur, 150 años después, quién dedujo el proceso natural de la fermentación por el cual las bacterias asimilan el azúcar y la convierten en alcohol, generando a su vez calor y CO2, es decir gas carbónico. Pero a causa del frío invernal, aquellos vinos detenían naturalmente su fermentación (las levaduras se paralizan a bajas temperaturas), es decir que alcanzaban un grado alcohólico moderado y tenían azúcar residual. Al llegar la primavera, y con la llegada de los primeros calores, la actividad bacteriana se reactivaba, y al estar cada botella tapada (con trozos de madera envueltos en trapos), las burbujas quedaban atrapadas, y por la presión muchas explotaban.

Seguramente, Dom Perignon nunca imaginó que ese era el puntapié inicial de una creación que se convertiría en la gigantesca industria que es hoy, con ventas mundiales que alcanzan la asombrosa cifra de 200 millones de botellas anuales. Desde entonces, es símbolo de celebración y festividad en todo el mundo.

La palabra “Champagne” tiene sus raíces en el latín “campus”, que significa campo, y captura a la perfección la esencia de la cuna de esta bebida, más allá que su consumo esté más asociado a la sofisticación y al lujo urbano.

  • Cuidado con la presión.  La presión en una botella de champagne es de aproximadamente 6 bares, el triple de la de un neumático de coche. No hay que subestimarla ya que la explosión de una botella suele contar con accidentes domésticos de los más imprevisibles.

  • Los que má producen en el mundo

El país que más vino espumoso consume (y produce) en el mundo es Alemania, a los alemanes en primer lugar les encantan las burbujas. Beben más vino espumoso que cualquier otra nacionalidad: 2,9 millones de hectolitros, lo que equivale a 4,7 botellas por persona. En segundo lugar se encuentra Rusia con 2,4 millones de hectolitros y, en tercer lugar, Estados Unidos con 1,9 millones de hectolitros.

El éxito del Prosecco , el vino espumoso más consumido del mundo. El Prosecco ocupa un lugar destacado en el mercado de las burbujas, dominando el champán con 880 millones de botellas vendidas en todo el mundo en 2023, frente a los 325 millones de botellas de su competidor directo.

  • Argentinos para destacar precio-calidad

Cordero con Piel de Lobo, presentó los nuevos espumantes de Familia Millán que son tendencia y son los elegidos por la bodega para celebrar el Día Internacional del Espumante. Por su excelente relación precio/calidad, se imponen en las mesas de los hogares, bares y restaurantes de todo el país, al punto quese han convertido en la principal línea de la bodega. Este verdadero boom se sustenta en el estilo descontracturado y versátil de las etiquetas, y viene de la mano del sostenido incremento del consumo desestacionalizado de espumantes, solos y en tragos.

 

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