LUJO SIMPLE EN PATAGONIA

San Patricio del Chañar sorprende por sus vinos sustentables y su hospitalidad

14 horas nos separan de San Patricio del Chañar, 1.126 km , desde CABA a la provincia de Neuquén. Allí donde el viento dobla las copas, la bodega Malma renueva su proyecto con conciencia por el medio ambiente y un modelo de enoturismo para viajeros entendidos.

Los viñedos de Neuquén siguen dando que hablar. Desde San Patricio del Chañar, Bodega Malma viene desarrollando un modelo de vitivinicultura en el que el cuidado del ambiente y la eficiencia en el uso de los recursos forman parte del proceso productivo, desde el viñedo hasta la bodega. Y un modelo de enoturismo que incluye una hospitalidad que muchos reconocerán com hippie chic. Tiene una mirada sobre cómo una bodega patagónica puede combinar identidad territorial, producción y sustentabilidad con proyección hacia mercados internacionales.

Sustentabilidad con raíz patagónica

La finca trabaja para elaborar vinos que expresen su origen, integrando el cuidado del viñedo, el uso responsable de los recursos y la mejora continua en cada etapa del proceso. La sustentabilidad en la Patagonia se expresa como una mirada integral de la vitivinicultura. Está presente en el cuidado del viñedo, el uso de los recursos, los procesos de bodega, la trazabilidad y el vínculo con el entorno patagónico. La búsqueda parte de un equilibrio entre productividad, cuidado ambiental y desarrollo social, entendiendo que la calidad de sus vinos nace también del respeto por el lugar que los hace posibles. La bodega obtuvo el sello Vitivinicultura Argentina Sostenible, impulsado por la Corporación Vitivinícola Argentina y el Consejo Federal de Inversiones, y cuenta también con Bodegas de Argentina – Sustentabilidad Certificada. Ambas contemplan aspectos como el uso eficiente del agua y la energía, la gestión de residuos, las prácticas vitícolas y el impacto social y laboral. A esto se suman la certificación vegana para los vinos correspondientes y la certificación orgánica de la línea Intemperie, que contempla controles durante tres años en viñedo y un año en tanque, con renovación anual. Además mide su huella de carbono junto a Ecoqualis, con el objetivo de conocer el impacto ambiental de su actividad y detectar oportunidades de mejora.

El desafío de gestionar el agua

En la Patagonia, donde cada recurso tiene un valor particular, la gestión eficiente del agua es parte fundamental de la producción vitivinícola. El proyecto requirió del desarrollo de un sistema de irrigación que reencauza agua de deshielo del río Neuquén para el riego de las chacras. La infraestructura contempla un canal de 20 kilómetros, siete plantas de bombeo, centrales de filtrado y riego por goteo localizado, computarizado y automatizado. El sistema permite administrar el agua de acuerdo con las necesidades del viñedo y realizar un seguimiento preciso del recurso. Esta misma lógica de medición y mejora continua se extiende a otros aspectos de la actividad, como la gestión de residuos y energía, las prácticas vitícolas y los procesos de bodega.

Bodega joven pero de las pioneras

Bodega Malma nació en 2004, en San Patricio del Chañar, Neuquén, como un proyecto vitivinícola profundamente ligado a la identidad de la Patagonia. Sus 127 hectáreas de viñedos se desarrollan en un entorno de suelos permeables, vientos constantes, escasas precipitaciones y una marcada amplitud térmica. Estas condiciones favorecen la sanidad de la fruta y permiten que las raíces de las vides crezcan en profundidad. La amplitud térmica durante la maduración contribuye al equilibrio entre acidez y azúcar, mientras que los vientos favorecen la concentración, el color y la estructura de las distintas variedades. En sus viñedos se cultivan principalmente Pinot Noir, Malbec, Merlot, Cabernet Sauvignon, Sauvignon Blanc y Chardonnay.

Un viñedo trendy

En sus viñedos, Malma fomenta la biodiversidad, reduce al mínimo el uso de insumos externos, protege la vida del suelo y cuida la calidad del agua pero también responde a las inquietudes de hospitalidad que hoy se generan dentro de las fincas. La propuesta busca preservar un paisaje vivo y diverso, en armonía con el ecosistema patagónico, respetando los ciclos naturales y pensando la producción a largo plazo. En su proyecto destaca en particular, una serie de elegantes dormis. Siguiendo la tendencia de sustentabilidad a nivel mundial, sumó mini casas móviles Haiku para disfrutar del paisaje patagónico . Este nuevo concepto de alojamiento desarrollado por Bodega Malma , supone mucho más que una visita enoturística. Invita a hospedarse en entre viñedos, disfrutando del diseño y el confort de una experiencia cinco estrellas, alineada con las tendencias viajeras. Enmarcadas por las 127 hectáreas de viñedos, esta primera etapa del desarrollo supondrá tres módulos de  mini casas Haiku, que buscarán satisfacer la demanda del turismo vitivinícola, en el terruño. Un espacio amplio y luminoso, inmerso en una ambientación clásica y elegante, con dos dormitorios, baño privado, uno de ellos con sofá cama y un hogar a leña. Un entorno ideal para los amantes del vino pues permite pernoctar mientras se disfruta de un blend paisajes increíbles y de paso conocer sus varietales. Neuquén ya no es un lugar de paso sino sinónimo de «menú en pasos» en las experiencias gastronómicas que diseñan las mejores bodegas de la zona.

Señalización y copas

Las mini casas móviles ofrecen opciones funcionales y de diseño para despertar rodeado de confort y tecnología en medio de la naturaleza y una copa en mano. Como las que sugieren los módulos A -Pinot Noir- y B -Malbec-  con unidades, que se seguirán sumando por su rápido montaje  y atractivo estético.El módulo H -Chardonnay- es una unidad de bajo impacto, transportable, prefabricada, de cero mantenimiento y de alta gama. Buscando satisfacer la creciente demanda de ecoturismo, pensada para quienes les gusta viajar, pero no quieren quedarse en hoteles convencionales, apelando a encontrar una arquitectura sostenible, sin perder confort y diseño de calidad. Todas incluyen Smart TV, proyector portátil, anafe eléctrico, horno empotrado, frigobar y cava, multisplits frío/calor, estufa hogar y la posibilidad de iluminación inteligente y domótica.

San Patricio del Chañar, una región que se destaca por sus vinos de alta calidad, que apuesta a que los visitantes puedan permanecer en la zona con un nuevo hospedaje de alta gama y el plus de los viñedos patagónicos.

Cómo llegar

Más información Ruta 7, Picada 15 · San Patricio del Chañar, Neuquén · Patagonia Argentina www.bodegamalma.com Instagram: @malmawines

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